miércoles, 23 de abril de 2014


Las actividades en los gimnasios generalmente son guiadas en su mayoría por instructores o profesores que "dictan" su clase. Esta guia es realizada mediante una comunicación de orden a la ejecución del ejercicio pero sin demasiado éxito en la educación de las personas.  

Ahora, definamos EDUCAR. Uno de los mejores términos encontrados es: comunicar conocimientos, habilidades, ideas o experiencias a una persona que no las tiene con la intención de que las comprenda y haga uso de ellas, entonces, cuantos cumplen con esta idea?

Como educadores en esta industria, el principal objetivo es que las personas tomen hábitos de movimiento y salud para mejorar ciertos índices (Sedentarismo Latinoamérica 55%), esto desemboca en una misión para todos que es más gente realizando actividad física.


Necesitamos acercar a las personas a la actividad física pero educando,  con el tiempo generar la independencia de las mismas a las distintas actividades según sus gustos y objetivos pero con nuestra motivación a la realización.

Como nuestro papel indica nosotros enseñamos la realización correcta de las actividades, la compresión del tiempo de trabajo o cantidad de repeticiones, el foco en la ejecución del movimiento y a disfrutar de lo que hacen (implica divertirse mientras lo realiza). De ahí pasamos a motivar a las personas a la asistencia de las actividades y a la integración social en un ambiente cálido y saludable.

Con el tiempo los gimnasios cambiaron de concepto:  sufrir para mejorar vs divertirse mientras te movés y hoy debemos educar y motivar a las personas para obtener actividades cortas, efectivas, motivantes, que sean para toda la población, que creen sociabilización  entre los miembros, con un sentido de comunidad, pensada para la población con sus virtudes y defectos, integrando familias y amigos, con una comunicación clara y diferente y con un fin en común: "más gente realizando actividad física”.

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