martes, 8 de enero de 2013


Uno de los mayores impedimentos de los individuos para asistir al gimnasio es la falta de TIEMPO. En verdad hace tiempo que no encontramos ese “ratito” que nos pueda beneficiar la practica de la actividad física.

Si hacemos un análisis de horas diarias encontramos lo siguiente:


  •          Trabajo: 9 hs promedio (sabemos que la mayoría muchas más)
  •          Tiempo de viaje al trabajo: 1hs
  •          Descanso: 8 hs en promedio (sabemos que algunos mucho menos)
  •          Tiempo dedicado  al desayuno, merienda y cena: 1,5hs

Y de las 4hs restantes que nos quedan tenemos que dedicarnos un rato a nuestra familia, amigos y, al GIMNASIO?

Supongamos que así y todo concurrimos al mismo con el fin de mejorar nuestra calidad de vida.

Al comenzar con nuestra “nueva” y “desafiante” actividad nos encontramos con una rutina (sinónimo de siempre lo mismo)  que nos dice la cantidad de ejercicios que debemos realizar, la cual será nuestro mapa que nos guiara por  los distintos sectores del gimnasio con una duración total  aproximada de 90 minutos:

    Entrada en calor:   10 a 15min
    Trabajo principal:  40 a 50 min
    Zona media:           10min
    Trabajo aeróbico:  10 a 15min
    Flexibilidad:            10min

El trabajo principal se divide en cantidad de movimientos que según el objetivo de la persona rondan entre las 12 a 20 repeticiones (30 seg de ejecución aprox).
Si medimos un descanso promedio de 1min30seg (se dice que debe ser menor pero normalmente es mayor) tenemos que entrenamos 30 segundos y descansamos 1min 30 seg o sea, entrenamos un 25% del tiempo real.

Hoy existe  posibilidad de entrenar por “tiempos” sin tener que pensar en la cantidad de repeticiones que llevamos o las que tenemos que realizar. Lo mejor de esto es llevar una estructura de tiempos de trabajo x tiempos de pausa.


Podemos tener una estructura de trabajo vs pausa fija, con el propósito de realizar distintos movimientos funcionales que le darán un desafío al individuo con solo una idea: “realizar el ejercicio de una manera sencilla y con una ejecución correcta”.

La mayoría de los individuos que conocen sobre el Entrenamiento Funcional saben  que el objetivo es trabajar todo el cuerpo mediante ejercicios tales como Empujes, Tracciones, Cambios de Centro de Masa, Locomoción y Rotaciones en los tres Planos del Movimiento. Lo importante es saber cual es el nivel de dificultad y aplicar correctamente el desafío para nuestro individuo.
El propósito del trabajo es poder aprovechar al máximo el tiempo del individuo dentro del gimnasio mediante un trabajo en Circuito que contenga entre tres y cinco estaciones, de manera tal que tenga un tiempo de trabajo por un tiempo de pausa  o cambio a la siguiente estación.

Explicaremos una opción de Circuito, ACTIVE TRIO,  que consiste en dividir a la cantidad de personas que deseamos entrenar en tres estaciones de trabajo. Una vez divididas es importante armar subgrupos según su nivel de entrenamiento para  la optimización de las variables: cargas, velocidad de ejecución, ángulos, etc.
Al comenzar ACTIVE TRIO, luego de una entrada en calor funcional de 7 a 10 minutos, los tres grupos estarán entrenando  al mismo tiempo en cada estación por un periodo de 30 segundos y por consiguiente una pausa de 30 segundos pasando por cada una de ellas.
La fundamentación de los ejercicios se basa en aplicar los Pilares del Entrenamiento Funcional en las estaciones: Tracciones, Empujes, Cambios de Centro de Masa, Locomoción y Rotación en los 360° del Movimiento, llevando un protocolo simple:


  •               Simple a Complejo
  •               Lento a rápido
  •              Conocido a desconocido
  •              Poco a Mucho
  •              Fácil a difícil
  •              Estable a inestable


Una de las estaciones de ACTIVE TRIO será Elevadora de la Frecuencia Cardiaca (EFC), la misma tendrá la función de que la FC no baje en la estructura de 30”x 30” teniendo picos con un desgaste calórico importante, siempre individual y con el nivel de dificultad de cada participante.

Lo más importante es realizar la actividad para nuestros alumnos/clientes, seleccionando cada ejercicio/desafío, controlando la correcta ejecución y adecuándolo a cada persona.  

El hecho de trabajar por tiempos optimiza el vínculo entre el profesor o instructor de la clase con el alumno/cliente de dos maneras:  1) la explicación y las mejoras de acuerdo con la técnica se dictan en los periodos de pausa atendiendo los grupos en cada estación y 2) en los periodos de trabajo, se motivara al alumno/cliente con tres indicaciones positivas y una indicación mejorable en función a la técnica de ejecución del ejercicio, sabiendo siempre que MOTIVAR  ALENTAR.

Lo positivo de entrenar de forma grupal es el nivel de motivación que tiene realizar un ejercicio con tu “equipo”. Cada estación se vuelve un equipo que solo quiere concretar de la mejor manera sus 30 segundos, motivado por el profesor/instructor hasta llegar al final.

Esto fortalece el vínculo social entre los participantes, recordando sus nombres, aumentando las participaciones en cada clase, mejorando la retención, renovación y rentabilidad del negocio hasta compartiendo actividades fuera del gimnasio.

Lo necesario en función al espacio es una sala o salón de 70 mts cuadrados como mínimo y la utilización de materiales como escaleras de coordinación, ketlebells, mancuernas, barras, medicine balls, discos, bandas elásticas, conos, bandas de suspensión, cinturones y bandas de potencia, etc.

Este y otros programas de ACTIVE  se desarrollan en Argentina y Latinoamérica.  Ciudades como Lima (Perú), Quito, Cuenca y Guayaquil en Ecuador, Ciudad de Panamá, Montevideo( Uruguay), Asunción del Paraguay  ya tienen sus entrenadores Certificados Active Functional Training, próximamente llegando a Brasil y Colombia.

Prof: Adrian Schiavello

Director Active Functional Training, Consultor Fitcode, Formado en Educación Física, Preparador Físico.
www.activefuncional.com