sábado, 19 de enero de 2013


En Argentina, varios gimnasios ya cuentan con Active Functional Training entre sus actividades.
Una de las características que definen la efectividad de este programa es que prolonga la estadía de cualquier individuo en la actividad física debido al uso de elementos que hacen lúdico al sistema transformando la rutina de ejercicio en algo dinámico, con resultados a muy corto plazo.



El objetivo es ejercitar “movimientos”, por lo que, a diferencia de otros programas, en Active Functional Training se ejercitan cadenas de grupos musculares, en vez de músculos aislados. La mayoría de los ejercicios estabilizan la región provocando mayor trabajo en los músculos adyacentes y secundarios.



EN LA PRACTICA

Utilizando el propio peso corporal o con implementos tales como escaleras de coordinación, bosu, conos,
aros, bandas elásticas, cinturón de sobreesfuerzo, balones medicinales, almohadillas de balance, bandas de
suspensión, etc., el entrenamiento es accesible a todos y no hace diferencias entre una sesión para principiantes y una para avanzados. Cada trabajo posee opciones para todos.



Según las “progresiones”, esto es el nivel de dificultad de cada persona, es la aplicación de determinado
ejercicio. Para aclarar un poco, nosotros calificamos a nuestros alumnos de dos maneras. Por un lado están los “atletas deportivos”, aquellos que viven para su deporte, entrenan a su máxima capacidad, se alimentan y descansan bien. Por otro, están los “atletas de la vida diaria”, quienes realizan actividad física esporádicamente, no se alimentan bien y descansan poco.

Los últimos estudios demuestran que hay un 55% de sedentarismo en LatinoAmerica. Active Functional Training invita al nuevo individuo a una propuesta de entrenamiento seguro que parte de un nivel de dificultad que se va incrementando y trabajando a la máxima capacidad de cada uno.




Es una práctica que pueden realizar hombres y mujeres de cualquier edad o condición física, sin ningún tipo de adaptación previa.
Dependiendo de cada individuo (se sabe que todos somos diferentes), al comenzar Active Functional Training los cambios comienzan a manifestarse en las primeras 8 semanas si la frecuencia mínima es de 2
entrenamientos semanales. Aunque estos cambios también están relacionados con el entrenamiento invisible
(alimentación y descanso).




EL LUGAR

Con poco se realizan grandes cambios. Clubes, gimnasios y centros deportivos pueden contar con Active Functional Training. Para desarrollarlo se recomienda destinar un espacio exclusivo donde esté la posibilidad de distribuir los implementos, además de contar con muy buena música y un instructor capacitado.

Active Functional Training brinda herramientas para que el profesor, instructor o entrenador de cualquier área pueda desenvolverse con una propuesta de ejercicios divertida, pero sobre todo segura.

Es una actividad que ya han implementado gimnasios de Perú y Ecuador Próximamente estará en Chile, y
para 2013 en México y Brasil.

CAPACITACIÓN

Para dar clases de este programa existe un entrenamiento inicial de 8 a 16 horas de duración, durante el cual se brindan las herramientas, soporte y capacitación de Active Functional Training.


Se trata de un entrenamiento interactivo que brinda la posibilidad de realizar una importante experiencia
práctica con una sólida fundamentación teórica.
Para nosotros el desafío es seguir capacitando, creando e innovando en el entrenamiento funcional, impulsando su implementación en diferentes áreas, como colegios, empresas, instituciones, clubes y gimnasios.


www.activefuncional.com